TRANSFORMERS: EL ÚLTIMO CABALLERO. Un film para aficionados a la saga
[La siguiente película a la que tuve que enfrentarme en Zinema Uneak, cuando aún no me había dado tiempo a digerir las inseguridades de estar escribiendo textos para los que no me sentía lo suficientemente preparada, fue la enormemente caótica Transformers: el último caballero. Ante las dificultades, busqué reseñas y críticas de medios importantes dentro del sector para ver cómo lo habían planteado ellos. Ninguno de ellos había entendido gran cosa, por lo que habían recurrido al humor y la mordacidad. Así que escribí en una hoja las ideas principales y me dispuse a sacar mi vena más sarcástica].
FICHA TÉCNICA
Título original: Transformers: the least knight. Año: 2017. País: Estados Unidos. Director: Michael Bay. Actores: Laura Haddock, Anthony Hopkins, Isabela Moner, Mark Wahlberg, Josh Duhamel. Guionistas: Art Marcum, Matt Holloway, Ken Nolan, Akiva Goldsman. Música: Steve Jablonsky. Producción: Hasbro, Paramount Pictures. Género: acción.
CRÍTICA
Coja una coctelera. Mezcle explosiones a diestro y siniestro con muchos chistes fáciles. Agregue magia, ciencia y leyenda. Combine los famosos juguetes de Hasbro con el Rey Arturo y el Mago Merlín. Machaque un poco la Historia para añadir un par de nazis, que pegan fenomenal con la Edad Media y con los robots.
Agítelo bien, aproximadamente durante dos horas y media. Quizá se le haga un poco largo, pero ¿para qué menos pudiendo demostrar que detrás de todo este sinsentido hay un gigante del cine americano como Paramount?
Viértalo todo con desorden y desconcierto. Para ello haga que el argumento sea el elemento menor relevante de este cóctel. Después solo ha de usar diálogos rápidos y cortes continuos que despisten al espectador lo máximo posible.Y no se olvide de que una hora antes de acabar la película, cuando ya han pasado 90 minutos, es el momento ideal para hacer una recapitulación de todo lo ocurrido. Ah, y no olvide el elemento estrella: puestos a que no se comprenda nada, haga que Optimus Prime apenas aparezca, por mucho que sea el protagonista de la saga. Así el cóctel tendrá un toque aún más original.
Ahora adórnelo con una chica guapa aunque muy inteligente. ¡No! ¡Espere! Siempre es mejor que sobre que no que falte, así que, que sean dos mujeres. Haga que una sea profesora en Oxford y que tenga muchas carreras y muchos másteres; luego dele un papel visible, para que no se note demasiado que la ha metido como mujer objeto. ¿Y con la otra qué hacemos? Mmm... ¡Un segundo que pienso! ¡Ah, claro! La otra que tenga una vida truculenta, que siempre queda superdecorativo.
¿Lo ha hecho todo bien? ¡Felicidades! Ya tiene entre sus manos algo parecido a la última película de Michael Bay.
Lo mejor: los efectos especiales, como corresponde a cualquier relato en el que importan más las explosiones que el argumento.
Lo peor: el desorden y el barullo con el que está narrada toda la historia. Si los cortes fueran menos bruscos y los diálogos un poco más pausados, seguramente la película mejoraría.
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